Asertividad

La palabra asertivo, de aserto, proviene del latín assertus y quiere decir "afirmación de la certeza de una cosa", de ahí se puede deducir que una persona asertiva es aquella que afirma con certeza. Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no asertividad).

Es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.

Respondiendo a la pregunta de ¿por qué ser asertivo?. Podemos afirmar que conlleva conseguir más de nuestros objetivos y metas, ser responsables de una filosofía de yo gano y tú ganas, proyectar mayor credibilidad y confianza, reconocer y manejar mejor nuestras emociones (sobre todo las negativas), liderar de forma positiva, ser conscientes de los derechos del prójimo, escuchar de forma empática, decir directamente lo que se desea, se necesita, lo que se opina, nunca a expensas de otros, tener seguridad en uno mismo...

Por todo ello creemos  que siendo asertivos nuestro mundo sería mucho mejor y, por tanto, debemos  hacer un esfuerzo por poner en práctica este estilo de comunicación.